lunes, 5 de septiembre de 2011

22

Baja las luces, que tú sola ya te luces. Esta noche quiero disfrutar esta lluvia, contigo. Acércate un poco más, no tengas miedo a la verdad. Que me mientes, lo sé.
Que te miento, lo sabes. Que nos mienten, lo sabemos. Que les mentimos, lo saben. 
¿Que importa? Si para ser más franco nadie piensa en tí como lo hago yo, aunque 
tú ni te lo creas. Sin darte cuenta yo hice míos tus ojos, tu mirada, tu sonrisa, 
tu manera de pensar, tu alegría, tu tristeza, tu mentira y tu verdad. Si es 
cuestión de confesar que conmigo nada es fácil, ya debes saber. Tú me conoces
bien. Y cuando empieza a amanecer, la verdad es tan cruel. Tú lo sabes, eres
testigo. Yo me vestí de olvido, tú te vestiste de silencio. Y ahora tú te me vas
mordiéndote los labios, sabiendo que si nos vemos tú y yo, seguiremos siendo 
los mismos dos extraños de siempre. Sin lunas plateadas, ni rastros de sol. Y 
ahora tú te me vas con un poquito de mí, justo el poquito que no quería. 

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